El sector ganadero-cárnico español destaca, con motivo del Día Mundial de la Seguridad Alimentaria, que el consumo de carne y los productos cárnicos es totalmente seguro, y que cumple con la normativa europea y nacional asegurando la inocuidad del producto final y las buenas prácticas a lo largo de toda la cadena de producción y comercialización.
 
En este sentido, el sector español opera bajo un estricto marco normativo de sanidad animal, seguridad alimentaria y protección del bienestar animal, asegurándole al consumidor una producción segura, saludable y de calidad.
Además, hay que señalar que las granjas y las industrias siguen un modelo llamado el Modelo Europeo de Producción, que busca garantizar que los alimentos cumplan con cada una de las normas de higiene y seguridad, al igual que los procesos de elaboración, que siguen las exigencias sanitarias, medioambientales y de bienestar animal.
 
De igual forma, dada la importancia del sector en España, no solo se cumple con todos los requisitos fijados por la Unión Europea, sino que adicionalmente, cuenta con una normativa aún más estricta para la crianza y el cuidado de animales. Por ello, se reconoce internacionalmente que los estándares de calidad y seguridad alimentaria de la producción cárnica española están entre los más exigentes del mundo y ofrecen la total garantía de que los productos cárnicos españoles que llegan a cualquier mesa del mundo son seguros y de calidad.
 
De hecho, en nuestro país se aplica desde 2005 un riguroso sistema de trazabilidad que permite seguir y controlar todo el proceso de un producto cárnico desde el campo hasta la mesa, así como la completa legislación comunitaria que regula exhaustivamente los requisitos higiénico-sanitarios de los productos alimentarios.
 
Los controles oficiales por parte de las autoridades sanitarias, la aplicación de sistemas de autocontrol y análisis de puntos críticos en las empresas y la certificación externa por parte de entidades independientes y acreditadas, se suman a la inversión para integrar los avances y conocimientos científicos en materia de seguridad microbiológica, higiene, trazabilidad y control en la producción y elaboración de carnes y derivados. Y todo ello con el objetivo de conseguir un elevado nivel de protección de los consumidores, asegurando la inocuidad alimentaria y el disfrute de estos productos con todas las garantías de calidad y seguridad. Un objetivo que está completamente alineado con la celebración de este Día Mundial declarado por la ONU en 2019.