España se convertirá este año en el líder de Europa en producción de piensos compuestos industriales tal y como ha avanzado este martes 25 de junio en Madrid la Confederación Española de Fabricantes de Alimentos Compuestos para Animales (CESFAC). Según sus previsiones, confía en alcanzar las 23.920.000 toneladas (exceptuando las pre mezclas) a lo largo de 2019. Una cantidad que llevaría a nuestro país al primer puesto, por delante de Alemania (23.842.000) y Francia (20.640.00).

Una cifras que vienen avaladas por el Ministerio del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, que ha avanzado que la producción de piensos en España durante 2018 experimentó un incremento del 20% respecto a 2015 hasta llegar a las 37.5000.000 toneladas.

Ante estos buenos datos, AGRONEWS Castilla y León ha hablado con Jorge de Saja, director general de CESFAC para conocer los motivos de este crecimiento y los retos del sector.

-¿Qué valoración hace de los datos de 2018 y de la estimación para 2019?

-Positiva. Llevamos varios años de pequeños crecimientos continuados. El 2018 ya fue el mejor año de nuestra historia y el 2019 deberá ser incluso mejor. Será el año en que España se convierta en el primer país europeo en producción de piensos. Es cierto que en el segundo semestre pueden cambiar mucho las cosas. Todos seguimos de cerca la evolución de la peste porcina africana que puede cambiar de la noche al día la foto de los flujos de oferta y demanda. Pero, si todo va como hasta ahora, 2019 será incluso mejor que 2018.

-¿Cuál ha sido el factor fundamentar para este crecimiento en los últimos años?

-La producción de piensos es una industria de transformación. Evidentemente depende de la ganadería. La enorme profesionalización de la cadena de valor del porcino, el buen funcionamiento de los sistemas de integración, los excelentes profesionales… todo tira de la cadena. El vacuno también ha tenido un buen comportamiento en los últimos años. Peor ha ido con otros animales, que tienen una demanda más estacional y menor, como los conejos y los corderos. Es de destacar el tema de la acuicultura y de los pequeños animales y mascotas cuyos crecimientos están entorno al 20-25% en los últimos años.

-¿Ha beneficiado a estos resultados la nueva normativa europea de descartes de pescado?

-Todavía no. Nosotros creemos que puede ser estratégico. España, como Europa, tiene un déficit de proteína, y hay un margen de mejora por ahí. El destino de los descartes de pescados, es decir, aquellas especies piscícolas que los pescadores capturan aunque no son la especie de destino o de tamaño comercial, era devolverlo al mar. Ahora la Comisión Europea obliga a los pescadores a llevarlos a puerto para que se les dé un uso. Desde CESFAC pensamos que lo coherente, dentro de la economía circular, es que se transforme en harina de pescado y vaya a alimentación animal.

-¿Cree que eso es posible en España?

-Para que sea posible tenemos que fomentar una industria de transformación para darles a esos descartes valor añadido como co productos. Eso ya existe en los puertos del norte, porque ya se hacía en la industria conservera, pero aún se tiene que desarrollar en los numerosos puertos del Mediterráneo, donde, además, por el tipo de pesca y redes, los descartes son muy numerosos.

-Por otro lado, apuntan a que uno de los retos que tienen en el sector es el de reducir los piensos medicamentosos, ¿por qué?

-La herramienta más fácil para incorporar medicación a los animales ha sido el alimento. Eso ha sido así siempre. Sin embargo, hay un debate social sobre si hay un exceso de antibióticos que está provocando una menor efectividad. Siendo sinceros, la industria de alimentación animal y la comunidad científica siempre han puesto esa presunción entre paréntesis: la resistencia antimicrobiana tiene más que ver con el abuso y la auto prescripción de antibióticos de las personas que por la alimentación animal. Además, no puedes medicar a un animal un tiempo antes de ser sacrificado para que el antibiótico no llegue a la cadena. Pero es un debate social. Por ello, el sector, en los últimos años, ha buscado otras alternativas a la receta veterinaria y a la introducción de medicamentos en el pienso. Por ejemplo se han mejorado las prácticas en el manejo y el transporte que minimiza el riesgo de enfermedades.

Artículo publicado por Antonio Álvarez Rodrigo en el medio digital especializado Agronews Castilla y León.